domingo, 13 de marzo de 2011

De Química aplastante

Ante la clara obsolescencia de las NORMAS GENERALES DE FORMULACIÓN INORGÁNICA, me veo obligado a redactar unas inéditas, más frescas y dinámicas.Estas normas nacen en el pueblo, de abajo hacia a arriba.
Nada de imposiciones de asociaciones como la IUPAC, que han obtenido unas NORMAS inviables, con 3 formas de formulación para cada elemento, y con una complejidad rebuscada gracias a la cual muchas veces hay que memorizarse ciertos "números" que de nada nos sirven si lo que queremos es simplemente transmitir el nombre de un compuesto químico.
Mis normas nacen, decía, de la contemplación de las gentes, de los ciudadanos. Simplemente hay que prestar cierta atención a los medios de comunicación de masas, a un farmacéutico hablando de medicamentos o (¿Por qué no?) a una rigurosa clase de Química, para entrever esta estupenda formulación que todos usan, usamos, y a partir de ahora, usaréis.

Empecemos con un ejemplo práctico:
H2O. Con la ya arcaica norma, este compuesto se podría nombrar como Agua, Monóxido de Dihidrógeno, Óxido de Hidrógeno e incluso de varias formas más si usted deja volar su imaginación con la formulación que el enseñaron en el instituto.
¿Y si quisiera formularlo a partir de, por ejemplo "Óxido de Hidrógeno"? Tendría que recordar esos absurdos números que antes mencionaba, y exigiría un gran desgaste mental.
Con mi método, esto pasa a ser algo completamente factible incluso para personas poco familiarizadas con la Química. Primero, se observa el compuesto, de izquierda a derecha. Obsérvelo con detenimiento, fijando su vista en los subíndices. Segundo, vea el primer elemento que hay en el compuesto. No es hidrógeno, no tiene por qué ir más allá, es simplemente una H. Lo mismo con el oxígeno. No es necesario seguir tan adelante. Oxígeno. ¿A quien le importa saber eso? O.
Y no olvide ese número 2, que se presenta como subíndice de la H.
Una vez examnado a fondo el compuesto, solo queda traducir lo que está viendo a letras. Si no lo tradujera carácteres latinos, cualquier necio podría decir que no está nombrando el compuesto. Craso error.
No tiene más que traducir tal que así: "HachedosO".

Y así con cualquier compuesto que se le ponga por delante, por complejo que sea. ¿No es acaso maravilloso? Probemos con otros más:
AgHCO3 ¿Hidrógeno Carbonato de Plata? ¡Absurdo! ¡Obsoleto! "AgeHacheCeOtres".
NH4NO3 ¿Nitrato Amónico? ¿Quién quiere memorizar el ión Amonio? "EneHachecuatroEneOtres"

Y algunos, enviciados de inteligencia, prepotentes, me dirán ahora... ¡Tú mismo lo has dicho! ¡Con esto, no puedes nombrar ni formular iones!. Otra vez, craso error. Esta formulación sirve para todo.
NH4+ Este es el anticuadamente llamado ión amonio. "EneHachecuatroMás". ¡Simple! ¡Sencillo!
SO42- ¿Ión tetraoxosulfato (VI)? ¡Vaya aberración! "EseOcuatroDosmenos", ¡Para toda la familia!
¿No se siente sobrecogido después de tanto tiempo utilizar métodos ambiguos e improductivos?

La IUPAC puede alegar en su defensa que la anterior formulación es internacional. ¡Mentira! Todos los obsoletos nombres de compuestos de su obsoleta norma son traducidos a todos los idiomas, rompiendo esa "internacionalidad".

Sin embargo, con mi formulación, no hay más que saber el abecedario y los números de cada país para hacer Química allá a donde vayas.

¿No es formidable?

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